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Mostrando entradas de abril, 2009

UN VIAJE CONTRA RELOJ A CAMBIO DE UN CORAZON DE ALAMBRE

Diez de la noche del lunes previo al feriado. Estoy en la terminal de ómnibus de Retiro; por suerte mi amigo Fernando llamó y me trajo hasta la terminal. La verdad que por un momento pensé si escribir o no este viaje, pero cuando me dijo que le gustó, y pese a su graciosa critica de “no tenia errores de ortografía”, decidí seguir adelante con el relato de este SEGUNDO viaje para ir a verlo.- Había sido un día de trabajo agotador, al que se sumaba que para poder ir a verlo, debía hacerlo por micro, ya que era la única forma de poder correr contra el tiempo una vez más aprovechando el martes que era feriado. Asiento 1, según el que me vendió el pasaje era el mejor…. Despacho el bolso que tenía todo lo que había elegido el día anterior para llevarle con provisiones. Hay dos personas en la puerta del micro, uno cortando el pasaje y otro con una bolsa de nylon transparente, donde le piden cada pasajero que deje su documento. Meto mi cedula y el tipo que corta el pasaje me da una bandeja, y ...

Cruzando el rio con sabor a mar

go Embarco, aun es de noche, busco un asiento cerca de la entrada como para poder salir mas rápido y que también del lado de la ventana, como para poder ver el río.- Me siento en un asiento de dos, y por suerte no viaja tanta gente así que el asiendo de al lado queda libre.- Dormito… quizás por la tensión; es razonable ya que dormí menos de una hora durante la noche. Ni ganas de dormir tenía. Cuando abro los ojos, veo el río, ese al que le dan los primeros destellos de sol, y que siempre me han recordado mis padres que es el más ancho del mundo. Empiezo a pensar mi viaje… no se a donde voy exactamente, pero si que quiero hacer todo lo que pueda y no sólo dar tranquilidad, sino también tenerla yo. Aun me retumba esa llamada telefónica del domingo 15 de febrero por la tarde, en que me habló llorando, y que me dejo con ansiedad y sin saber que podía hacer en un primer instante. Esa desesperación de oírlo llorar de nuevo, y la catarata de recuerdos que me vinieron a la mente. No quiero que...